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15 jul2011

Un político que entiende la 2.0

Las redes sociales son una herramienta más para llegar a los electores, ni la única ni quizás la más importante. Es decir, dentro del mix de comunicación necesario para cualquier político o partido, facebook o twitter son un instrumento más. Es cierto, sin duda alguna, que las redes sociales han alcanzado un nivel de desarrollo importante, que permite incluso segmentar el contacto con el ciudadano, pero no se puede obviar en ningún caso, la necesidad de complementar su uso con otros canales de comunicación. Lo importante, en cualquier caso, es saberlas utilizar correctamente. Muchos políticos siguen siendo escépticos respecto a su uso (cada vez menos) y otros solo las utilizan en campaña electoral  (con lo que pierden credibilidad), o para hacer proselitismo de sus ideas políticas, sin que se produzca el necesario feedback comunicacional entre el político y los electores. El político debe utilizar las redes sociales (al igual que el resto de herramientas) para explicar qué es lo que hace y porqué lo hace. Al mismo tiempo, el político ha de saber escuchar. Hoy día, el ciudadano no es un ser pasivo que engulle las propuestas políticas sin más, sino que quiere también ser oido, ser activo, proponer y decidir. Un buen ejemplo de este tipo de político es Justin Amash, miembro de la Cámara de Representantes de los EE.UU. Compruébalo en este enlace. http://www.microsiervos.com/archivo/mundoreal/congresista-facebook-eeuu.html
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Juan P Rojano -

Si un político en Facebook y otras redes sociales, participa activamente con comentarios y seguimientos de los mismos, consultas que realicen electores, propuestas, etc. tienen una continuidad, un seguimiento asertivo, y cercano, estas convertirán al político en alguien próximo y afectivo, que se siente cerca, que te escucha, que se interesa y pretende hacer algo por tus inquietudes e intereses, con lo que ese contacto de facebook se puede convertir en una persona con vinculos de unión, lo que le puede llevar a votarlo, a defenderlo en foros, a dar difusión de la actitud positiva del polítcico, pero todo esto implica para ese hipotético político, sacrfificio,constancia, asertividad , e incluir algunas de las propuestas populares en sus programas, y lo más comodo es hacercarse al ciudadano cada 4 años y no cada dia, aunque sea mediante un representante que le haga parte de este tedioso trabajo diario, y reflexivo de democracia participativa interactiva, algo más parecida a lo que los indignados reclaman como democracia real.