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2 jun2015

24M: el nuevo mapa político español

Dos semanas después de las elecciones municipales y autonómicas del pasado 24 de mayo, España sigue intentando recomponer su mapa político tras el vendaval producido por la aparición los partidos emergentes. Sería un cliché repetir lo que todos ya sabemos: la España del 2015 no es la España del 2011, y es que los datos de los últimos comicios de nuestro país ilustran un escenario político histórico, con protagonistas nuevos, viejos conocidos, partidos abatidos y una trama narrativa aún por descubrir.

Para el PP estos comicios municipales han sido un amargo punto de inflexión después de 7 años de subidas y victorias consecutivas. El PP se presentaba a estas elecciones locales consciente de que el voto sobredimensionado recibido en 2011 (37,54%) no se repetiría, pero confiando en que el voto fiel de su electorado y los recientes datos económicos positivos pudiesen suavizar el desgaste producido durante sus cuatro años al frente del gobierno nacional y de la mayoría de las comunidades autónomas y alcaldías del país. No obstante, el partido no vaticinaba la estrepitosa caída de estas elecciones.

Pasando de un 37,5% a un 27,3% en cuatro años, lo que queda claro es que, aunque el PP haya sido el partido más votado de estas elecciones, sus errores han pasado factura.

Habiendo perdido más de 2 millones de votos, la principal pregunta es a donde han ido a parar. Los principales beneficiados han sido Ciudadanos (cesión más que anunciada en las encuestas), recibiendo, según la estimación de algunos expertos, unos 680.000 votos, y la abstención. La fuga del voto popular a la abstención no es una novedad, dándose ya en las elecciones europeas y los comicios andaluces de febrero. Sin embargo, en el caso de las municipales, la abstención de sus electores ha significado sobre todo la más que probable pérdida de control de dos de sus principales feudos históricos: Madrid y Valencia.

Aún habiendo recibido un varapalo en dos de las joyas de su corona, el PP ha sabido defender una de las más importantes: Málaga, siendo la única gran ciudad donde el PP podría gobernar si se materializa el pacto con Ciudadanos.

En cuanto al PSOE, los resultados socialistas en las municipales pueden describirse como satisfactorios, teniendo en cuenta los palos recibidos en los comicios de los últimos cuatro años. Desde la estrepitosa caída de los socialistas en el 2011 (pasando de un 34,92% en el 2007 a un 27,79% en el 2011), o los pésimos resultados de las europeas, el 24M para el PSOE ha supuesto unos resultados más tranquilizadores . A pesar de que el balance obtenido en estos comicios municipales ha sido menor al del annus horribilis 2007 (22,75%), la bajada del PP y la fragmentación del voto nos permite decir que estar en el segundo puesto recortando diez puntos al PP es un resultado con el que PSOE puede sentirse satisfecho. Los resultados más importantes para los socialistas han sido, sin duda, la reconquista de la mayoría en Extremadura y la más que probable recuperación del poder en varias Comunidades y Ayuntamientos.

Pero, el logro más significante para el PSOE en estos comicios ha sido poder reafirmar el rol de líder de la izquierda, amenazado por la aparición de Pablo Iglesias. Al ser casi siempre segundos, el PSOE tiene un papel crucial a la hora de formar mayorías, liderando el diálogo entre las fuerzas de la izquierda que han irrumpido en estas elecciones para poder formar alcaldías socialistas. Sin embargo, la medalla plateada obtenida por el PSOE en gran parte de España se convierte en bronce, o incluso en papel, cuando fijamos nuestra atención en ciudades de alta visibilidad. Madrid y Barcelona, y en menor medida también Valencia, han sido los grandes naufragios del PSOE en las municipales.

Con respecto a IU, si a nivel autonómico se habla de “implosión” del partido, a nivel municipal se ha podido comprobar el suelo “duro” del electorado de IU. Izquierda Unida ha perdido tan solo 32 concejales entre el 2011 (2.249 concejales- 6,36%) y el 2015 (2.217 concejales – 4,72%). Esta dualidad de escenarios, debacle en autonómicas y estabilidad en municipales comparten la misma variable: PODEMOS. Mientras que la presencia de PODEMOS en las autonómicas ha supuesto la absorción de gran parte del electorado de izquierdas (captando casi 600.000 votos en el caso de IU y casi medio millón de los votos socialistas) , la estrategia de PODEMOS de no presentarse a las municipales ha dado un respiro a IU y ha permitido un resultado municipal estable.

Precisamente esta estrategia de PODEMOS de no presentarse a las municipales ha supuesto una gran confusión para su electorado y posiblemente sea la razón por la que las marcas blancas del partido no hayan tenido los resultados anunciados en las encuestas. Esta estrategia difusa puede jugar en contra de las pretensiones de Iglesias, simplemente porque los riesgos que acarrean este tipo de candidaturas ciudadanas, cuyos miembros pueden obedecer o no la disciplina interna de la organización, pesan más que las ventajas. Pero, además, el error de estrategia de la formación de Pablo Iglesias, no sólo minusvalora su peso de cara a las estadísticas globales, sino también en lo que supone de pérdida de poder por no haber ocupado los espacios correspondientes en una administración tan importante como son las Diputaciones.

En cuanto a Ciudadanos, las grandes expectativas creadas por las encuestas se materializaron en un resultado mucho menor de los esperado. A pesar del crecimiento rápido, y teniendo en cuenta que el partido se presentaba por primera vez en gran cantidad de los municipios, la obtención de tan sólo un 6,5% de los votos no era la cifra esperada por el partido de Rivera. Ciudadanos ha herido al PP ahí donde ha presentado candidaturas y absorber la gran parte de los votos del moribundo UPyD, pero el daño producido no ha sido ni mucho menos el previsto. No obstante, Ciudadanos ha conseguido hacerse con la medalla de bronce de estas elecciones, siendo la pieza clave en muchos de los pactos municipales que se están dando estas semanas.

Sin olvidar a UPYD, no queda más que decir que el 24M ha sido el clavo definitivo en su ataúd, obteniendo tan solo 129 concejales en todo el país, manteniendo en los municipios una representación testimonial. Estos resultados junto a los obtenidos en los comicios andaluces han significado el derrumbe del partido, dando lugar a la dimisión de su cara más conocida, su líder Rosa Díez.

En resumen, estos comicios municipales parecen haber supuesto un antes y un después en el mapa político de nuestro país. El huracán de los partidos emergentes ha sido un fuerte golpe a los partidos tradicionales y al bipartidismo, del que no sabemos si se acabarán recuperando. Lo que si es indudable es que el 24M ha abierto un nuevo periodo en la política de en nuestro país, en el que dominan los pactos y el diálogo por encima de las mayorías a las que estábamos acostumbrados en casi cuarenta años de democracia. No sabemos cuánto durará esta situación o si, tras un periodo de adaptación, volveremos de nuevo al bipartidismo. Todo se verá.

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